Como primera entrada de este blog me voy a remitir a una de las culturas conocidas más importantes del mundo antiguo, las cuales asentarían bases importantes que considero parte de una férrea línea para el desarrollo del urbanismo moderno.
Mesopotamia era un extenso área sita entre dos ríos, el
Tigris y el Éufrates, lo cual da nombre a dicha civilización.
Los factores que influyen en el desarrollo mesopotámico van
directamente relacionados con los
debidos a:
1.
El excedente alimentario que crea los
asentamientos tras la vida nómada gracias a las tierras fertiles situadas en el
cauce de los rios.
2.
Inicio del intercambio y el comercio entre las
regiones de dichos excedentes.
3.
Se inician los trabajos relacionados con la
artesanía, principalmente vinculados a la cerámica.
4. Encontramos una primera organización del trabajo en sectores económicos
e industriales.
Con todo ello se puede deducir que la ciudad no solo cumple
una serie de caracerísticas físicas, sino también sociales.
ORIGENES DE LAS CIUDADES MESOPOTÁMICAS
Jericó es considerada la más antigua de las ciudades de esta
civilización, pudiendo datarse del 7500 a.C., gracias a la existencia de un
manantial de agua fresca, con una garantía alimentaria basada en la caza de
animales.
MORFOLOGÍA URBANA
La población ronda los 10.000 a 15.000 habitantes, cuyas
ciudades constaban de tres partes
fundamentales: el Zigurat, el palacio
del Rey y las viviendas.
Tanto el Zigurat como
el Palacio del Rey eran el centro
monumental, político, administrativo y religioso de la ciudad, rodeándose de
una muralla independiente y situándose generalmente al oeste de la ciudad, en
dirección a los vientos favorables del poniente.
La trama del resto de la ciudad era irregular, con calles
sinuosas y estrechas (pues no tenían más de 3,00m), y donde los espacios
públicos y las zonas verdes apenas existían.
BABILONIA
Un eje principal atraviesa la ciudad y en él se disponen
algunos edificios singulares. Existía una perpendicularidad en las calles de los
barrios centrales y en la parte exterior se ubica la muralla perimetral de
protección que era rodeada por un foso.
Existía una cierta regularidad geométrica, calles rectas de
longitud constante y viviendas con ángulos rectos. La gran avenida procesional
que la atravesaba, enlazaba la puerta de Ishtar con los palacios y templos
centrales, situando el palacio real en
el centro y la torre de Babel al final.
Fuente: Morfología Urbana, profesores David Hidalgo y Juan Manuel Santiago


No hay comentarios:
Publicar un comentario